Una Pippi deconstruída

¿Qué cabida tiene una Pippi Calzaslargas en el mundo neoliberal que nos asola?

Un contrapunto que desafía la historia. Un hipocorístico del perifollo de su nombre real: Pippilota Delicatessa Windowshade Mackrelmint.

Nacida en 1945 a los nueve años, y sumándole los que no valieron pero que si contaron, ahora tendría la friolera cifra de 86 años, pero está más fresca que una lechuga iceberg.

Desde esa edad que Pippi calza los mismos zapatos, porque su padre, un gran visionario, le compró unos botines el doble de grandes que sus pies, que fueron creciendo dentro de ellos hasta alcanzar la talla 43.

Luce la misma cabellera, esa cabeza partida en dos trenzas tiesas como alambres, variando solo el color, que con el paso de los años, pasó de naranja zanahoria a blanca nieve.

Desafiando las leyes de la gravedad, a Pippi le crecían los pelos en horizontal , de tal manera que cuando ya no podía atravesar las puertas por la longitud de sus trenzas, aplicaba tenazas o machete, alguna herramienta bien potente para talar de cuajo esa madeja de pelos que parecían hechos de plomo.

Como buen animal de costumbres sigue durmiendo con sus pies sobre la almohada y la cabeza debajo de las sábanas, caminando para atrás cuando no tiene ganas de darse la vuelta para regresar al punto de partida; y persiste en su fanática tarea cuasi-profesional de ejercer como “encuentracosas”, siempre reacia a la holgazanería: “el mundo está lleno de cosas y es necesario que las encuentre”, sigue siendo uno de sus lemas.

Otra de su marca personal que se mantiene intacta es la de poseer una fuerza física sobrenatural que a diferencia de muchos otros, no supone una amenaza, pues siempre ha usado este súper poder contra los abusones y no para colonizar países.

No por nada Suecia, donde Pippi emergió, se convirtió en el primer país del mundo en prohibir el castigo físico infantil en 1979. En España no será hasta el 2007 que se vetó el bofetón bajo una enmienda en el Código Civil, sin con ello resarcir a las generaciones de niños que tuvieron que aprender que “la letra con sangre entra”.

De pronto un día, sin que fuera de la noche a la mañana, cosas extrañas comenzaron a suceder en la villa Kunterbunt. Ya no había más que dos estaciones al año, tan pronto se ponía a lloviznar y se inundaban las calles, como hacía un calor infernal. La contaminación por la cantidad de coches inundaba todo el cielo de un humo grisáceo que tapaba los rayos de sol y la gente se chocaba por las calles, así que andaban a los gritos para evitar las constantes colisiones que se producían.

Esto le empezó a afectar de manera personal, no sólo a Pippi, sino que también a su caballo el pequeño Tío, los dos comenzaron a perder sus pecas y su mono Nilson iba perdiendo tal cantidad de pelo que ya casi lucía desnudo.

Pippi estaba indignada, y sin mediar aviso y casi como si los astros se alinearan, llegó alguien a su casa que hizo cambiar todo por completo.

“Toc, toc”, sonó la puerta de su casa en Villa Mangaporhombro. Al abrir, vio a una chica que sin decir ni hola le espetó: “¡la casa está en llamas, me tienes que ayudar!”

Pippi no necesitó muchas más explicaciones y le dijo que contara con ella. La muchacha llevaba días frente al Parlamento sueco con una pancarta que decía “huelga escolar por el clima”.

Es así como conoció a Greta Thunberg, una joven que coincide con Pippi en lo de ser irreverente y desobediente. También de largas trenzas, pero que crecen en vertical, es una adolescente de 16 años que se inspiró en la chica más fuerte del mundo (Pippi) para convertirse en icono de la lucha contra el cambio climático.

Pippi se sintió en total sintonía con Greta, siguiendo su idea de que siempre hay gente mala rondado por ahí y con la convicción de que unidas son invencibles. Todos estos años ha podido cuidarse solita, como repitió hasta la saciedad, es lo que la hace eterna, porque con ella, ningún día será de los aburridos, siempre habrá algo por lo que luchar.

*Taller de Escribir con Humor, dictado por Jaime Miranda

Noviembre 2019

Publicado por irenea85

Madrileña inquieta y viajera, de mirada perturbadora sueña con un mundo utópico, pero realizable

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: